Volverás a mí
El árbol

Hay un árbol, en la selva, que todos conocen.
Tiene el tronco fuerte y las raíces profundas, tan profundas que ningún viento ha logrado nunca moverlo. Está anclado a la tierra como una promesa. Y tiene las ramas anchas, anchas así, abiertas como dos brazos que no se cansan nunca de permanecer abiertos.
Bajo esas ramas encuentra refugio cualquiera que llegue. Los pajaritos más pequeños, cuando llueve. Las ardillas, que justo allí construyen su nido. Todos tienen un lugar, entre sus ramas. Nadie sobra nunca.
Y a veces, cuando cae la tarde y el silencio se vuelve completo, si escuchas bien puedes oírlos hablar entre ellos. Las ardillas les preguntan a los pájaros cómo es volar alto en el cielo. Y los pájaros les preguntan a las ardillas cómo hacen para encontrar las bellotas más sabrosas. Se cuentan el día, así, hasta que se duermen todos juntos, a salvo.
Hubo una noche en que un búho se acercó, en busca de su cena. Pero el árbol se dio cuenta, y estrechó a todos sus pequeños fuerte entre las ramas, cerca del corazón, y los volvió invisibles. El ave rapaz pasó, miró, y no vio a nadie. Vio solo hojas. Solo un árbol tranquilo en la noche.
Este libro está dedicado a ese árbol.
A Kiki, que nunca se fue. Y a todos los niños de esta tierra, para que recuerden que existe siempre, en algún lugar, un sitio y dos brazos abiertos donde nadie sobra jamás, y donde ningún búho puede encontrarlos.
Volverás a mí
